Ascensores

Ascensor Comunacho

Ascensor Comunacho

Vivo en un edificio y mis dos trabajos son en edificios. Si hay algo que hago todos los días en varias oportunidades es viajar en ascensor.

Una vez leí a Leo Buscaglia donde contaba que él no entendía cómo podíamos estar juntos en un ascensor y no conversar con la gente. Decía que varias veces apenas el ascensor arrancaba se presentaba ante los demás pasajeros y les proponía entablar una conversación para conocerse. Obviemente en el primer piso que el aparato se detenía todos bajaban despavoridos pensando que estaba loco. Yo no me hubiera bajado… le pego un empujón hacia afuera y sigo solo, loco de mierda.

La cantidad de situaciones extrañas que se viven en los ascensores dan tranquilamente para hacer toda una novela solo con eso. Vamos a ver algunas de ellas…

Las que me recalcan las bolas son las viejas. Están muy malacostumbradas a los siglos anteriores, cuando pedían igualdad como mujeres en desventaja, pero no querían perder el trato caballeroso (desigual, por cierto, ya que ellas no brindaban lo mismo a los hombres) que recibían cuando les abrían las puertas, las dejaban pasar primero o les cedían el asiento en un colectivo.

Las viejas creen que cuando les abrís las dos puertas del ascensor para que bajen te declarás como ascensorista y también vas a cerrar ambas. Podrían amagar, aunque sea, a cerrar una de las puertas después de bajar. Pero no, eso sería demasiado amable y demostraría gratitud hacia quien te acaba de hacer un favor. Porque es eso: UN FAVOR y no una obligación.

Pero hay situaciones que son menos chotas y pueden alegrarte el día… por ejemplo, un pedito. Quién no aspetó un flato silencioso en un ascensor cuando está lleno de gente?. Quién no se cagó de risa de la cara de la gente que se tiene que fumar lo que comiste ayer?

Pero peor (y más divertido aún) es cuando te sale sin querer. Subís al ascensor. Estás solo. Largás un sordo pero oloroso gas y al siguiente piso frena y sube una señora. No dice nada, pero ambos saben quién fue y no tenés escapatoria. Igual, por más que te descubra se lo fuma igual, así que está todo bien.

- Llevame el bulto

- Llevame el bulto

Y la tercera cosa que pasa y es la mejor de todas es cuando bajás solo y segundos antes de llegar a la planta baja te tirás uno. Ese es el mejor porque se lo fuman todos los que toman ese mismo cubículo para subir y vos salís ileso, ya que te bajás enseguida. El oído izquierdo te chifla varias cuadras porque los que están subiendo saben que fuiste vos.

Pero no crean que lo único que hago en los ascensores es divertirme tirandome pedos, hay más cosas para hacer, por ejemplo asustar a la gente.

Muchos temen a estos vehículos de desplazamiento vertical, y con los años que tengo de viajar mucho en ellos ya sé detectar a la gente que se caga toda por subirse a uno. Un buen comentario oportuno puede hacer cambiar la cara de una persona de “cagada” a “ME QUIERO BAJAARRR”. Muchas veces les digo “no tenga miedo, las estadísticas dicen que se caen solamente uno de cada 10″ o “éste anda como el culo, ayer me quedé 4 horas en el entrepiso encerrado, y casi me quedo sin oxígeno, no sé cuándo lo van a arreglar”, segundos después le pegás una patada a la pared sin que te vea y agregás “ahí está de nuevo… si se traba trate de respirar poco y probablemente nos salvemos”.

Ascensor con sala de espera...

Ascensor con sala de espera...

Por último, quiero cerrar este comentario con un picadito de cosas divertidas para decir o hacer en un ascensor:

. Sube una persona y subís vos atrás. La otra persona marca su piso y vos te quedas mirando el tablero de números un momento y le decís al otro pasajero: “Cuál tengo que apretar para ir al piso 10 del edificio de al lado?”

. En cualquier momento del viaje: “Voy a pedir la hora” y marcas 113.

. Hacer caras pelotudas en el espejo cuando te están mirando.

. Una persona te pregunta amablemente “A que piso vá?” (para marcar tu piso):
1- “Piso X” siendo X un piso más arriba del último.
2- “Estoy en una misión secreta y no se lo puedo decir” acto seguido dejás que el aparato suba hasta el piso marcado por él y recién cuando baja marcás tu piso ocultando el tablero con tu cuerpo, en una actitud misteriosa.
3- “Oficina 5″… y te pregunta “pero de que piso”… “Ah, ni idea”.
4- “Al aeropuerto, por favor”.
5- “F”.
6- “4567-1254″.
7- “Homero”.

Hasta la próxima…

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Un Comentario

  1. Beto dice:

    clap clap clap clap excelente, mundial, genial
    Copante el blog, loco!

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