Sueños…

Anoche tuve un sueño de mierda. Resulta que iba por la calle caminando y vienen dos tipos vestidos de enfermeros…

Uno me dijo:

- ¿Querés venir a nuestro departamento? la vas a pasar bien.
- Ni en pedo, trolos de mierda – les dije yo.

Me doy vuelta y siento una voz femenina muy sensual que me dice:

- Vos te lo perdés, cachorrrrrro.

Me vuelvo a dar vuelta y los enfermeros en realidad eran enfermeras que giran y se van, mostrando que la parte trasera de su uniforme no existía.

Muchas veces los sueños son chotos traidores, no te pueden hacer ciertas cosas.

Sigo caminando, en el sueño, y veo un par de enfermeras sensuales que venían frente a mi. Una me dice:

- Vamos…
- Si – la interrumpí .

Ya en su departamento me pongo en bolas y cuando salen del baño eran dos tipos que parecía que tenían que apagar un incendio porque portaban tremendos matafuegos. Salí­ corriendo, y cuando hice tres cuadras me di cuenta de que estaba en bolas todavía. Fui a una cabina telefónica y encontré un traje de superman, así que me lo puse (era lo único que había).

Cuando salgo de la cabina una vieja me dice:

- Che, Superman, mi gato está arriba de ese árbol – que original!- me lo bajás?

- Cómo no! – le dije e inmediatamente saqué un 45 de los calzones de superman y lo cagué a balazos.

Cayó el gato y la vieja me cagó a trompadas.

- Soy superman – pensé – voy a salir volando.

Eso hice, volé, pero fui directo a unos cables de alta tensión y me chamusqué todo. Caí al suelo todo negro.

Unos pibes se acercan diciendose entre ellos:

- Mirá, Baltazar se hizo mierda!

- Bueno – pensé – después de tanta mala suerte un poco de cariño de estos chicos no me viene nada mal.

Pero los pibes me partieron un palo en la cabeza.

- Tomá, negro de mierda, la pistola de cebitas que me regalaste me explotó en la mano.

- Concha del perro – pensé – tengo que salir corriendo de acá.

Me fui y me encontré con Los Caballeros del Zodíaco.

- Hola negro – me dijeron – querés unirte a nosotros?
- Bueno – les dije y pensé – con ellos estoy a salvo.

Pero cayeron Los Caballeros del Horoscopo Chino y nos hicieron mierda.

Al final me desperté y suspiré de alivio… pero en el suspiro sentí olor a gas, así que quise volar a la cocina para ver que pasaba pero sucedieron dos cosas:

1. No podí a volar.
2. Me enredé las patas en la sábana y caí de cabeza contra el placard.

El golpe me durmió. Cuando me desperté estaba en un hospital, en una camilla y tení a a los dos enfermeros del sueño mirándome con caras de trolos.

Continuará…? (espero que no)

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